Mi nombre es Tatiana. Soy terapeuta esenia y egipcia, terapeuta de masaje, facilitadora de danza terapia, instructora de yoga y profesora de danza del vientre.
Los viajes han sido una de mis grandes maestras. Durante años recorrí el mundo, aprendiendo diferentes técnicas, tradiciones y enseñanzas, especialmente a través del masaje terapéutico, el toque consciente y el movimiento corporal como caminos de sanación, presencia y transformación interior.
Creo profundamente que el cuerpo es un templo, un espacio sagrado donde habitan nuestras memorias, emociones, bloqueos y también nuestra capacidad natural de equilibrio y autocuración. Desde esta comprensión nació un cambio radical en mi vida: dejé mi profesión anterior y la empresa que había construido para dedicarme por completo al acompañamiento terapéutico, la sanación energética y la evolución humana.
Las terapias esenias y egipcias fueron una verdadera revelación en mi camino espiritual. A través de estos cuidados energéticos, por fin encontré sentido a muchas cosas que siempre había sentido en silencio. En ellas descubrí una puerta hacia el amor profundo, un amor que nace en el interior y que se refleja en la mirada de quienes confían en estas terapias sagradas.
Desde una visión integrativa, acompaño cada proceso con respeto, presencia, sensibilidad y escucha profunda. Integro las terapias esenias y egipcias, el masaje terapéutico, la danza terapia, el yoga y el movimiento consciente para ayudar a cada persona a reconectar con su cuerpo, su energía vital, su sabiduría interna y su propio poder de sanación.
Mi intención es ofrecer un espacio amoroso y consciente donde cada persona pueda avanzar a su propio ritmo, liberando bloqueos, armonizando su energía y reencontrándose con su esencia más auténtica.
Actualmente vivo en Fuerteventura, donde desarrollo mi trabajo terapéutico y presido la Asociación Akasha Academy.

